Cuaderno
Preguntas que sí vale la pena enviar a recursos humanos
No hace falta un discurso sobre equidad salarial. Tres preguntas por escrito suelen bastar. Primera: qué grupo del convenio, si existe, corresponde al puesto y quién lo confirma. Segunda: si el título español se reconoce internamente para el tramo de Ingenieur o si el puesto está abierto como Techniker con otro nombre. Tercera: cuándo se revisa el bruto al terminar la prueba, y si esa revisión está sujeta a un comité o a un solo mando.
El tono puede ser breve. Los departamentos de personal alemanes responden mejor a una lista numerada que a un párrafo largo sobre la trayectoria en Ourense. Si no contestan a la segunda pregunta, esa ausencia también es información: la categoría puede quedar abierta hasta que alguien en planta decida cómo llamarle en el parte de trabajo.
Estas preguntas no sustituyen la lectura del contrato. Sirven para no firmar un PDF que habla de un puesto y un organigrama que, el lunes, es otro.